Masajes con mindfulness paso a paso

Masajes con mindfulness paso a paso

Descubre la combinación perfecta de masajes y mindfulness como experiencia cuerpo mente en estado puro y disfruta de lo mejor de las dos técnicas más empleadas para el mimo y el autocuidado personal.

El uso de la técnica minddulness está extendiéndose cada día más en la práctica clínica psicológica. Sus beneficios son incuestionables y sus aplicaciones son muy extensas para todo tipo de trastornos. Baste como ejemplo echar una mirada al Manual clínico de mindfulness de Fabrizio Didonna que con sus más de 800 páginas nos enseña cómo aplicar este entrenamiento a los problemas más diversos. También, a modo de revisión, resulta interesante consultar el monográfico que le ha dedicado recientemente la Revista de Psicoterapia donde encontramos 18 artículos que revelan la máxima actualidad de la técnica. El entrenamiento minfulness se utiliza como una potente herramienta que puede ayudar a mucha gente, a pesar de que no es aplicable a todo el mundo, tal y como recojo en otro artículo sobre crítica mindfulness.

En este artículo me propongo exponer el modo en que podemos combinar masajes y mindfulness en una experiencia única, original y diferente. Además te ofrezco un guión descargable.

Masajes y mindfulness 2

¿Por qué masajes y mindfulness?

Cuando cualquier persona se interesa por cómo iniciarse paso a paso en este entrenamiento lo primero que se le enseña son las dos técnicas primordiales: la concentración en la propia respiración y la técnica del escáner corporal.

La técnica de la concentración en la respiración consiste en fijarse en el proceso de respirar con atención plena y evitando enredarse en el curso natural del pensamiento. Como inevitablemente sucede al cabo de pocos segundos de empezar a concentrarnos en nuestra respiración, los pensamientos no tardan en surgir. En ese momento es cuando debemos volver a concentrarnos en el proceso respiratorio y dejar marchar los pensamientos, de una manera amable, suave, no forzada y sin autorreproches o autofelicitaciones por lo mal o lo bien que lo estamos haciendo.

La técnica del escáner corporal es diferente pero tiene el mismo fundamento que la anterior. Consiste en realizar un recorrido por el cuerpo siguiendo una pauta fija establecida y concentrándose en las diferentes zonas por las que vamos pasando. Hay quien comienza por el pie, hay quien lo hace por la cabeza, pero el orden realmente no es relevante. Lo verdaderamente importante es hacer este recorrido mental apreciando las sensaciones que nos aporta cada zona por la que pasamos. Podemos notar presiones, calor, hormigueos, tensión, o simplemente nada. En cualquier caso no estamos representándonos visualmente nuestro pie, nuestro tobillo, o nuestra rodilla. Al contrario, debemos dejar la mente libre para centrarnos en las sensaciones que nos produce pasar por estas zonas, pero siempre bajo la premisa primordial de abandonar cualquier pensamiento que surja para volver a concentrarnos en las sensaciones que nos proporciona nuestro viaje corporal. Esta técnica se suele realizar tumbado, aunque también se puede hacer sentado de diversas formas.

El masaje, es una técnica de trabajo de los tejidos blandos que recorre el cuerpo con una pauta predeterminada llevando a cabo maniobras específicas rutinarias que se adaptan a las diferentes peculiaridades de los tejidos de las diversas zonas corporales.

Es evidente que tanto los masajes como la técnica del escáner corporal recorren de forma análoga el cuerpo, aunque con el masaje proporcionamos un estímulo muy claro y muy concreto que simplifica mucho las tareas de concentración o, visto de forma inversa, dificulta mucho la distracción y ofrece un foco claro de atención plena, que es precisamente lo que buscamos. Esa es la razón por la que propongo combinar masajes con mindfulness. Aquí más que nunca el todo es más que la suma de las partes. Veamos por qué.

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Ventajas del masaje y mindfulness

Para todas aquellas personas a las que la concentración pura y dura les resulta difícil de mantener en el tiempo, el masaje, bien realizado como expondremos más abajo, facilita mucho la concentración. De esta forma basta fijarse en las sensaciones percibidas y notar los cambios y variaciones de técnica y de zona trabajada para poder abandonarse a la abstracción mindfulness.

La técnica es doblemente agradable, porque combina la sensación de recogimiento con la experiencia de masaje relajante, con lo que el resultado es muy apreciado por quienes lo reciben.

Otra ventaja nada despreciable es el hecho de que las sensaciones están garantizadas, porque a diferencia del escáner corporal, con este método no pueden existir zonas mudas que no aporten información o sensaciones. Por ejemplo, es típico que al pasar por la zona de la espinilla o por la parte posterior del antebrazo resulte difícil percibir sensaciones corporales con la mera meditación atenta. Con el masaje este problema no existe.

También supone una ventaja que las sensaciones que proporciona esta combinación de masjes y mindfulness siempre resulten agradables. No es lo mismo fijarse en la sensación de dolor u opresión en talones o gemelos de quien está tumbado que prestar atención a la sensación de una frotación o un amasado suave en la misma pierna o en el pie. Son vivencias totalmente diferentes.

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Cómo combinar masajes y mindfulness en la práctica.

En primer lugar debe crearse un ambiente agradable para las dos personas que intervienen en la experiencia. Las características del entorno deben ser las idóneas como en cualquier masaje.

La música nunca debe ser la protagonista y se usará para ambientar, pero será muy neutra y sin estridencias.

Previamente se explicará y pactará el tipo de masaje y el recorrido del mismo. La persona que lo recibe también debe encontrarse muy segura sobre estos aspectos y no recelar o estar a la expectativa.

Una vez aclarado y pactado el tipo y las zonas de masaje se comenzará con una combinación de maniobras tal y como aporto en el siguiente guión descargable.

Las maniobras seguirán una secuencia fija y sin sorpresas. Consistirán en una combinación de frotación, fricción, presión, amasado palmodigital, amasado digital y, en su caso, amasado nudillar, seguido de frotación y roces superficiales.

El objeto de emplear todas esas maniobras en todas las zonas no es otro que el de variar continuamente las sensaciones y, por lo tanto, la estimulación. Jugamos así con el cambio y la variación, porque cuando se mantiene un mismo estímulo en el tiempo nos llegamos a habituar a él y dejamos de percibirlo con la misma intensidad.

El recorrido se ceñirá a las partes acordadas y variará según preferencias pactadas.

Siempre se preferirá la posición en prono porque el masaje en la espalda y en la zona trasera del cuerpo en general se recibe con más sensación de seguridad que la parte delantera, mucho más expuesta y menos propensa para la relajación. No produce la misma sensación de relajación un masaje en el tibial anterior que uno en los gemelos o, mejor aún, no es tan placentero un masaje de la zona alta del pecho como uno en la zona alta de la espalda.

La velocidad será lenta y continua, sin paradas, rítmica y variando siempre las técnicas en el mismo orden.

Se procurará evitar cualquier sensación desagradable. No estamos haciendo tratamiento, por lo que cualquier dolor no está justificado.

La duración no superará la hora y estará prefijada de antemano.

mindfulness con masaje

Qué condiciones debemos tener en cuenta.

En primer lugar, al menos desde mi experiencia, es importante que la persona que se inicia en este tipo de trabajo psicocorporal tenga experiencias previas en masaje y en mindfulness. Es más, pienso que al menos la experiencia de masaje debería haberla tenido con la misma persona con la que va a tener esta sesión. Cando recibimos un masaje en un lugar nuevo, por una persona nueva, con técnicas probablemente novedosas y procedimientos también nuevos, estamos a la expectativa para ver “cómo van las cosas” o “qué viene ahora”. Cuando estamos acostumbrados al tacto y la técnica de una persona, estamos pendientes de la experiencia en sí, y no en otros factores que en este caso no nos interesan.

Por otro lado, la persona debe entender muy bien lo que está haciendo, porque su implicación debe ser grande. Cualquier sesión mindfulness requiere como su nombre indica atención plena e intencional. No es una técnica pasiva en la que alguien va a que le hagan cosas, sino que muy al contrario, la persona receptora es quien hace el esfuerzo de focalización mental en sus sensaciones, de una forma activa y participante.

Propongo focalizar la experiencia mindfulness en el aspecto sensorial. También podríamos focalizar la atención plena en el mundo emocional, pero en ese caso es posible que la experiencia resulte muy intensa dependiendo de la historia del receptor del masaje. En mi caso sí utilizo la focalización en aspectos emocionales, pero siempre en el contexto psicoterapéutico y con resultados que a veces resultan tan interesantes como complicados de manejar.

En definitiva, combinado con el masaje, esta forma de practicar mindfulness facilita mucho el foco, por lo que es una buena alternativa a aquellos a los que les resulta muy complicado concentrarse en estímulos más o menos neutros como la respiración o el escáner corporal. Pero no debemos olvidar que el objetivo final no es la práctica mindfulness, ni el masaje en sí, sino la combinación de esta experiencia cuerpo mente tan especial. Esto debe entenderse porque oferta de masajes hay mucha y muy variada y, por otra parte, cualquiera puede desarrollar una buena sesión minfulness en su casa, pero la combinación que propongo es única. Si estás interesado en experimentarlo no dudes en ponerte en contacto conmigo.

Créditos de las imágenes.

RelaxingMusic via Compfight ccalaken via Compfight ccmindfulness via Compfight ccAngela Redmon via Compfight ccMTSOfan via Compfight cc